La perversión electoral. Gamonal somos todos

Gamonal

Tras cuatro días de manifestaciones problemáticas, muchos más de manifestaciones sin incidentes y por lo tanto sin atención ninguna por parte de los medios de comunicación, por fin tenemos un nombre que acapara minutos en los noticiarios de las televisiones patrias, cada una aplicando su sesgo correspondiente, faltaría más.

Pero el conflicto de Gamonal es mucho más profundo que esos contenedores quemados, que siempre suben audiencia pero que aportan poco o nada. Es una representación a escala de lo que significa el sistema perverso de elegir a nuestros representantes que nos han impuesto, y así, tanto la caverna mediática como sus gobernantes locales, esgrimen los resultados de las últimas elecciones locales para avalar cualquier decisión. Como en el resto del estado, vamos.

Si miramos algunos datos, nos encontramos con que el barrio cuenta con una población aproximada de 50.000 habitantes, predominantemente clase obrera, y por otro lado tenemos que el PP se hizo con la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Burgos con 40.674 votos (de un censo total de 137.280). Podría darse el caso de que ningún vecino de Gamonal hubiera votado al PP, podría darse el caso de que a ningún votante ni gobernante del PP burgalés les importe un pimiento Gamonal y sus habitantes, pero la perversión de nuestro sistema electoral legitimiza con una mayoría absoluta totalmente falseada que tal situación pueda darse y así, por arte de democracia, todo un barrio y sus habitantes pasan a ser objetos de especulación, o de ninguneo, o ambas cosas, debidamente amparados por la legitimidad de las urnas. Falso. Perverso.

En una Democracia seria, sana, que se aproximara más al ideal que la que tenemos, en las elecciones locales de las ciudades los ciudadanos elegiríamos  a los representantes de nuestro barrio, cada barrio tendría asignado un número de concejales atendiendo a su población, y la suma de todos los concejales elegidos formaría el Ayuntamiento. De esta forma tendríamos perfectamente identificados quienes son los que velan por nuestros intereses locales, sería más facil exigirles responsabilidades y todos tendríamos garantizada la representación. Sería más justo, no?.

Si las respuesta ha sido “si” acabas de dar con la clave de por qué seguimos con un sistema electoral perverso, por que no les interesa la justicia, por que con mas justicia electoral, tal vez no hubiera habido más del 45% de abstención, y si no hay abstención, con sus votos cautivos jamás lograrían mayoría absoluta, lo que les impediría traficar con el dinero público, nuestro, para favorecer y fomentar los negocios especulativos de sus amiguetes y allegados y,  por lo tanto, dejar de recibir “agradecimientos”. Nada debe cambiar, deben asegurarse la perpertuidad en el poder, con la alternancia como única concesión.

Ahora, si multiplicamos Gamonal por la cifra correcta, el resultado será la realidad política de España. Una casta nutriéndose, burlándose del pueblo al que explotan, y al que además culpabilizan de sus actos basándose en el repetido mantra del resultado de las urnas.

Perverso, muy perverso.